Vuelvo a la carga con el blog, para seguir informando de cosas interesantes relacionadas con nuestra querida naturaleza.
Es bien sabido que en la naturaleza podemos encontrar las más perfectas estructuras y organizaciones de la materia. Y una prueba clara de que funciona, es la imitación que hace el hombre de estas estructuras para diseñar y construir máquinas. Por ejemplo, los molinos de viento que generan energía eólica. En España tenemos cientos de ellos destribuidos por toda la geografía peninsular. Como dato fuera de contexto diré que España se encuentra entre los tres países del mundo que generan más energía eólica.
El biomecánico Frank Fish (West Chester University) diseñó y construyó en 2008 para la empresa canadiense WhalePower Corp, unas aspas de molinos eólicos inspirándose en las aletas pectorales de las ballenas jorobadas. El doctor Fish descubrió que unos tubérculos que tienen las aletas en los bordes permiten que las ballenas mantengan la posición dentro del agua. Éstos disminuyen la fricción entre aleta y agua, anulando las turbulencias. Este diseño aplicado a las palas de los molinos, supone lo siguiente: se mueve un 25% más de aire con el 20% menos de energía. Genial, ¿no?



El proyecto estaba inscrito en el concurso INDEX (Design to improve life globally). Aunque llegó a los puestos finalistas, no ha sido ganador en ninguna de las cinco categorías ( Home, Play, Body, Community, Work). El concurso se celebra cada dos años, ¡ojalá que gane la próxima vez!
Fuente: http://darwin.wcupa.edu/~biology/fish/Flipper/index.html




1 comentario
9 Septiembre 2009 a las 7:23 am
es muy interesante pero, visualmente me producen rechazo las aspas de los nuevos molinos de viento